Antología poética.



Desde «Humanismo Solidario» nos complace enviarte la siguiente información acerca de la antología poética que acaba de editar la prestigiosa editotial VISOR y en la que estás incluido, por si consideras interesante su difusión entre tus contactos. Un saludo.

ANTOLOGÍA POÉTICA DE HUMANISMO SOLIDARIO EN EDITORIAL VISOR.

La prestigiosa editorial VISOR (Colección Visor Literario) acaba de dar a luz la antología poética que bajo el título de “HUMANISMO SOLIDARIO. Poesía y compromiso en la sociedad contemporánea” ha prologado, con un amplísimo estudio, la profesora de la Universidad de Granada (España), Remedios Sánchez, llevando a cabo la selección de poetas y poemas la profesora de la Universidad de Bérgamo (Italia), Marina Bianchi.

Este es un nuevo hito en el camino emprendido por esta corriente de pensamiento que inició su recorrido a principios del año 2013 y que sigue ofreciendo propuestas y alternativas ante la actual situación de tránsito en la que se encuentra instalada la humanidad. 
Remedios Sánchez ha indicado que “ésta es una antología donde están todas las corrientes que han afrontado el compromiso real con la poesía y que entienden el Manifiesto de Humanismo Solidario (condición indispensable) como un documento que puede servir de summa general, sin que eso signifique renunciar a las peculiaridades de cada uno ni tampoco a los rasgos que caracterizan a cada grupo poético. Humanismo Solidario no es un grupo, sino una manera de entender la literatura y el arte en general desde el compromiso amplio con el ser humano …/… Todos los antologados han desarrollado su obra en los últimos treinta años, y eso puede servir para que se pueda tener una visión panorámica y amplia de cómo ha sido la literatura comprometida en el ámbito de influencia de la lengua española: la pluralidad de España, la riquísima y poliédrica Iberoamérica o el interesantísimo fenómeno de la literatura hispanomagrebí. Para situar al lector está el estudio preliminar, antecedente necesario de unos poemas que muestra la heterogeneidad del compromiso de la palabra poética, siempre desde diferentes ángulos y perspectivas, de un grupo amplio de escritores. Se verá que muchos tienen poco más en común que ésa responsabilidad con las dificultades del ser humano en el siglo XXI. Por eso esta antología era, aparte de una necesidad en los tiempos que corren, una cuestión de nobleza en el sentido ético de la palabra. Y nobleza obliga.”

SINOPSIS DE LA OBRA:
Los autores seleccionados son:
ESPAÑA:
Juan Carlos Abril, Sergio Arlandis, Alicia Aza, Luis Bagué Quílez, José Cabrera Martos, Isla Correyero, Paloma Fernández Gomá, Manuel Gahete, Luis García Montero, Guadalupe Grande, Pedro Luis Ibáñez Lérida, Raquel Lanseros, Juan Carlos Mestre, Eduardo Moga, José María Molina Caballero, Ángeles Mora, Francisco Morales Lomas, Manuel Moya, Fernando Operé, Julia Otxoa, Benjamín Prado, Josep M. Rodríguez, Daniel Rodríguez Moya, Javier Salvago, José Antonio Santano, José Sarria, Juan José Téllez, Alberto Torés, Fernando Valverde y Javier Vela.
IBEROÁMERICA:
Carlos J. Aldazábal (Argentina), Efraín Bartolomé (México), Mario Bojórquez (México), Piedad Bonnet (Colombia), Alí Calderón (México), Gabriel Chávez Casazola (Bolivia), Eduardo Chirinos (Perú), Andrea Cote Botero (Colombia), Federico Díaz Granados (Colombia), Jorge Galán (San Salvador), Nathalie Handal (Haití-USA), Eduardo Langagne (México), Roxana Méndez (San Salvador), Xavier Oquendo (Ecuador) y Miguel Ángel Zapata (Perú).
MAGREB:

Mohammed Doggui (Túnez), Abderrahman El Fathi (Marruecos), Khédija Gadhoum (Túnez-USA) y Fátima Galia (Sahara Occidental).


En la situación actual de crisis socioeconómica y de valores donde vive inmersa la sociedad contemporánea ha irrumpido con pujanza un pensamiento cultural internacional que defiende, con apasionado entusiasmo y desde la heterodoxia estética, la importancia del compromiso con el hombre, su problemática y sus conflictos. Este libro, desde una postura serena y equilibrada, reúne a algunos de los poetas más relevantes de España, Hispanoamérica y en algunas zonas del Magreb nacidos a partir de 1950 que reivindican con su poesía, partiendo de distintos planteamientos estéticos e ideológicos, la paz y solidaridad universales. Todo ello desde la conciencia compartida e imperiosa de volver la mirada al ser humano sin imposturas, de un deber real, un comportamiento ético y un posicionamiento reflexivo como eje transmisor y preservador de la fraternidad entre los individuos, constantemente manipulada y cercenada en estos tiempos de miseria moral en que los poderes fácticos pretenden degradar a la persona a mero espectador pasivo de su propia existencia
Esta antología, con un minucioso estudio previo en el que se analiza la poesía escrita en español desde los años sesenta hasta la actualidad, revela que el escritor es un ciudadano responsable que, cuando la injusticia y la deshumanización azotan, pone su sensibilidad, su inteligencia y su pluma al servicio de la sociedad plural revelando que es más lo que une a los poetas en lo ético que lo que los separa en lo estético. Porque el hombre y sus urgentes necesidades priman sobre cualquier querella literaria cuando lo que está en juego es el más preciado de nuestros bienes: la libertad.

Ártico de Juan de Dios García por José Antonio Santano

Ya desde el título de este poemario “Ártico”, su autor, el poeta cartagenero Juan de Dios García nos convoca a la reflexión, a indagar en su significado, que viene a ser como ahondar en las particularidades de su poética. Para adentrarnos en ella, la primera pista nos la sugiere Víctor Hugo, cuando dice: «La desgracia educa la inteligencia», cita que precede a los poemas que integran “Ártico”. Ya desde el primer poema “Instrucciones”, el poeta nos invita a dejarnos llevar por el sonido y la fuerza de la palabra, su colorido y aroma penetrante, libre y desnuda: «No tiene que buscar sentido a nada. / Mate la mariposa que ha escondido / dentro de su cabeza», esta es la propuesta al lector, como si se tratara de un simple manual de instrucciones. Pero “Ártico” es mucho más, quizá la solución a todos los fracasos y a las adversidades de la vida, por ello el poeta nos golpea primero con versos contundentes y seguidos del punto y aparte, en un afán descriptivo que se repite a lo largo del poemario una y otra vez, como una leve descarga eléctrica que nos alerta ante las vicisitudes del tiempo que nos ha tocado vivir. Quizá pueda que se trate de una huida, de escapar de la realidad para atender solo a los sueños, porque nada nos ata ya a este mundo que huele a podredumbre: «Escapar antes de que la realidad nos detenga y nos pudra. / Abrir un mapa y comprobar hasta qué punto mienten los cartógrafos. / Contratar un poeta a sueldo. / Seguir leyendo, seguir viviendo». El poeta construye un universo propio, en el cual la memoria de lo vivido y el presente conforman una sola voz, inconformista, que a veces se rebela: «No sé qué significan las palabras / religión, academia o general. / Si me das a elegir, / siempre estaré de lado de los griegos», para culminar el poema con un «Adoro los mercados populares, / el color de las tardes como miel de Cerdeña». En ese deambular del poeta del pasado al presente, y viceversa, el dolor de la muerte también aflora, tal y como ocurre en el poema “Benjamín”, cuando dice: «Venimos de la nada / y a la nada llegamos, / eso dijo mi madre en el entierro. / No lo leí en Albert Camus ni en Sastre, / lo dijo madre, negro riguroso, / mirando un crucifijo tachonado / en el ataúd blanco de mi hermano». 



Escritores y poetas, cineastas, escultores, forjadores de la voz del poeta se reparten por las páginas de “Ártico”, como cuando alude a Valente: «Escribiré un poema después de Auschwitz», a Theo Angelopoulus: «Era extranjero, pero entonces supo: / la guerra está tan cerca que parece estar lejos», a Nancy Spungen: «Sobre el televisor / papel plata, cucharas calcinadas / y comida podrida. / «¿Morirías por mí?», preguntó Nancy», a Jan Arp: «Y de repente para el viento afuera. / Todo esto sucedía terminando / estatuas de mujer. / La casa está encendida, el vino derramado», o al matemático Quételet: «El licenciado Quételet cabalga / definitivamente enamorado». Todos, de una manera u otra forman parte de la experiencia vital del poeta, como lo es también el temblor salvaje y natural del paisaje en el Cabo de Gata: «Coge esa caracola, escucha este equilibrio, / cómo se derrumba un acantilado, / cada piedra ocupando su lugar, / cómo muerde la música del sur, / la conquista de la naturaleza / despeinando las olas y las dunas…». No obstante, destaca el poema narrativo “Proceso”, cuando el dolor por la muerte de su padre oprime el alma del poeta: «Entonces estalló en su plenitud / el dolor comprimido. / Nuestro corazón ártico volvió / a latir con el fuego de su muerte», y cómo no, el que titula “Autorretrato”, que viene a ser definitivo respecto a la comprensión de la poética de Juan de Dios García: «¿Soy real o estoy escrito? / A veces, caminando por la acera / de cualquier ciudad, paro e imagino / convertirme en poema entre la multitud». El poeta ya no es “yo”, sino otredad, afortunadamente.


Título: Ártico

Autor: Juan de Dios García

Edita: Germanía (Valencia, 2014)

SALÓN DE LECTURA  //  José Antonio Santano

Humanismo solidario. José Antonio Santano


 

HUMANISMO SOLIDARIO
            Cada vez es más frecuente oír hablar de “humanismo” como alternativa a la actual crisis de pensamiento. El Nobel de literatura chino Gao Xingjian así lo ha hecho tras exhortar a los creadores a construir un nuevo Renacimiento.  Gao Xingjian ha dicho: «Estamos en una crisis no solo económica y financiera, sino también  social y de pensamiento, porque hemos quedado estancados en las ideologías del siglo XX. […] Los intelectuales de todo el mundo deben abordar la realidad y poner en marcha un nuevo pensamiento, un nuevo renacimiento». Así hablaba en una entrevista realizada por El País hace unos meses. Y no le falta razón al autor de libros como “La montaña del alma” “El libro de un hombre solo”. Este último nos recuerda a ese otro titulado “Un hombre acabado”, de Giovanni Papini, en el que no falta la atenta mirada al pensamiento y la filosofía, a lo humano por encima de otras cosas. Muchas son las voces que en los últimos años vienen abanderando un cambio de rumbo, un nuevo pensamiento, una ideología que se ciña a revitalizar y redescubrir los valores humanos, que aúne estética y ética, fondo y forma. De esta forma, corriendo el mes de febrero de 2013, nacía, aceptando la heterodoxia estética de sus componentes, y desde Andalucía, una nueva corriente crítica e intelectual, bajo la denominación de Humanismo Solidario (www.humanismosolidario.com). En aquella reunión celebrada en Torremolinos (Málaga) se solemnizaba la fundación de esta corriente que, formada por personas libres y desde la heterodoxia estética, asumían el uso de la palabra como obligación social bajo los irrenunciables principios del compromiso y el comportamiento ético, sin estar sometidos a ideología, filosofía, política o religión alguna. La libertad como bandera, sin otro motivo o causa que la de ser y estar, transformando el “yo” por el “nosotros”, conformando un camino nuevo y diferente en el cual los seres humanos sean la verdadera razón de cambio de la sociedad actual. Andalucía se convirtió así en el epicentro de esta corriente que en algo más de un año cuenta ya con una cada vez más sólida trayectoria, tras crear la Asociación Internacional Humanismo Solidario y el Premio Internacional “Erasmo de Rotterdam”, concedido en su primera edición y a título póstumo al escritor y humanista José Luis Sanpedro, y contar con casi 500 adhesiones de creadores e intelectuales de todo el mundo. Un trabajo silencioso y arduo, pero también satisfactorio al comprobar que cada vez son más las personas que apoyan este solidario proyecto, evidenciando así el compromiso del creador con la sociedad y con la historia, o lo que es lo mismo, el compromiso con la palabra y con la vida, con la idea irrenunciable de la fraternidad universal.

ESTACIÓN SUR. DIARIO DE ALMERÍA.

EDITORIAL NAZARÍ. Juan Torres Colomera

El próximo martes 18 de noviembre a las 19:30 horas tendremos el placer de presentar Asesinato en la Alhambra, de Juan Torres Colomera, en el Centro de Cultura Cajamar Puerta Purchena (Casa de las Mariposas), situada en Puerta Purchena 10, en Almería.

Durante la celebración del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, un violinista búlgaro es asesinado misteriosamente en el interior de la capilla del Palacio de Carlos V.

La precisión con que se ha cometido el crimen y la aparente ausencia de un móvil hacen que los inspectores Narváez y Molina persigan a un criminal que se ha vuelto invisible y les hace dudar de su existencia.

Sorprendidos por la relevancia internacional que va adquiriendo el caso y el laberinto sin salida en el que se ven atrapados, la captura del asesino se va convirtiendo en una verdadera obsesión para ellos.
Ambientada en el incomparable marco de la Alhambra y en la ciudad de Granada, el autor nos adentra con gran fuerza narrativa en la vida policial, al tiempo que dirige una profunda mirada hacia el interior de los personajes, aunando pasado y presente, historia y leyendas, realidad y ficción.

El autor estará acompañado por Juan José Alonso Bonillo (Teniente de Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Almería), Antonio Torres Flores (Director Territorial de RTVA en Almería) y Paolo Remorini (responsable editorial).

Su impresionante puesta en escena y el rico léxico que envuelve la obra os cautivará. La personalidad de sus protagonistas os seducirá. Los inspectores Naváez y Molina se convertirán en los mejores compañeros de viaje. No te lo pierdas.

Entrada libre hasta completar aforo. Os esperamos.

Reversos. José Antonio Santano

DIEGO RECHE 

REVERSOS

Un nuevo libro de poesía en este espacio dedicado a los libros: “Reversos”, del poeta almeriense Diego Reche, con el que obtuvo el premio andaluz de poesía “Villa de Peligros” en el año 2012, y que viera la luz pública justo un año después. Reche es autor también de los libros “El autobús de septiembre”(2004), “La fuente de la Novia” (Teatro, 2007)), “Didascalia: poesía y teatro para jóvenes” (2009), “Palomas” (2011) y “La aparecida”(2013). Pero no demoremos más el estudio de “Reversos” que, a mi modesto entender, marca un antes y un después en la trayectoria poética de este poeta velezano. “Reversos” está sabiamente estructurado en dos partes o apartados fundamentales: “Reverso del tiempo” y “Versos de amor y literatura”.

 

Para la primera parte abre lúcidamente con una cita del poeta granadino Rafael Guillén –reciente Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca- que nos adentra en el cosmos poético de Reche, en ese tiempo reverso de otro ya vivido, en el cual las vivencias y las percepciones del poeta hallan la luz en el color sepia de unas viejas fotografías, esas fotografías con las que el poeta regresa al territorio de la infancia, de los sueños. Reche acude a la cita sin pensarlo dos veces, sabedor que en aquellos ya lejanos días descubrirá la verdadera razón de la existencia, la esencia del ser y de ser. La mirada del poeta entonces alza el vuelo de los años y recorre los lugares y las esencias de un tiempo huido, que nunca volverá pero que se adentra hasta los huesos y se alimenta de sueños:


«Yo veo tras la foto

los días de septiembre,

la luz entre los álamos trazando diagonales.

Y al hombre que pausadamente elige

el instante fugaz

que se salva del óxido del tiempo».


El poeta se reencuentra con el tiempo –su reverso- y nos muestra su mundo primigenio y nos invita a ser sus huéspedes, mientras un aire de nostalgia visita la casa y los juegos, el cine, la escuela, los senderos:


«Las tapias del colegio y el partido,

los cromos, la merienda, los vaqueros

de plástico, las latas, los senderos

de la rambla, el balón azul perdido».


El tono elegíaco del poema titulado “El almendro”, en versos alejandrinos, es una muestra más del buen hacer de Reche:

«Como ahora tú, madre, allí tras los visillos,

sentada en un sillón, ausente en tu silencio,

creyendo que visitan tu casa los que salen

por la tele y te ríes cuando a veces se ríen,

les aplaudes si aplauden y crees que eres la niña

que corría en las ramblas, libre con pies descalzos. […]

A veces estás triste, tus hijos son extraños /

que te visten, te peinan, te llevan de la mano,

te pasean por frías calles que desconoces.

Todo se ha vuelto anónimo.

Pero si llega el aire

de las sierras, aún sueñas con caminos de almendros».


En “Versos de amor y literatura”, segunda parte de este poemario, el poeta se desnuda y se desdobla, recorre los caminos en amorosa entrega. Su condición de profesor de lengua y literatura marca este tiempo poético. Amor y literatura como dos caras de la misma moneda, anverso y reverso, pero ¿cuál es cada uno? ¿Dos amores en uno, dos vidas en una? El poeta se muestra tal es. Late el corazón acelerado y un temblor recorre el cuerpo entero. Es hora de lo cotidiano, de compartir los días en el amor y la literatura:


«Corrijo por las noches,

y tú estudias inglés.

Si vamos a la playa más cercana

siempre hay alguien que cuenta:

seis hijos, seis. ¡Dios mío! Están locos.

Tendrán una criada, no tendrán

tiempo para aburrirse,

esos no ven la tele…

Que digan lo que quieran.

Yo tengo lo mejor, estar contigo

y compartir los días».


Pero siempre hay una última pregunta, una reflexión final del poeta, como balance de vida:


«Y yo, del otro lado de los años,

poeta, profesor de lenguas vivas,

me pregunto si erré

en la senda de la felicidad».


Feliz, al menos, ha de estar Reche por este poemario.


Título: Reversos

Autor: Diego Reche

Edita: Diputación de Granada, 2013

José Francisco Aguilera López. No te rindas.

NO TE RINDAS

Si me pierdo en el camino, espero que me busques. La soledad no es buena compañía cuando tienes un corazón que late en la distancia. Espero que partas enseguida, que dejes el puchero ardiendo en la cocina, y que cojas tus botas de acampada. El camino puede ser largo, incluso triste, pero sabes que mi corazón merece que lo encuentres. Abrígate bien, seguro que hace frío cuando la noche llegue de improviso. No quiero que te resfríes mientras persigues la estela que dejaron mis ojos cuando miro el camino recorrido. No me importa el tiempo que inviertas, solo quiero estar contigo, y ahora camino solo, dibujando pasos que no hacen un camino, porque para caminar necesito estar contigo. No olvides ponerte ese gorrito que te hacía una cara divertida, cuando te vea quiero que lo lleves puesto, sin él, tal vez, tu sonrisa no sea la misma. Estoy cansado, no me pesa tu recuerdo, pero si tu ausencia prolongada. Llevo pedacitos de tu amor en mi mochila, esquirlas de besos que se funden en mis labios y calman la sed de tus abrazos, pero quiero, necesito que me encuentres, por favor, nunca dejes de buscarme. Corre, que tu aliento se funda con la premura del momento y en la distancia mi figura se haga ascuas y deseo. No olvides la bufanda, caminar sola da mucho frío. Te lo dice alguien que siente el hielo romperse a pedazos en su alma, que siente como la nostalgia se hiela entre las manos. Si me encuentras, no me digas nada, solo abrázame con fuerza ; disfruta el momento, no son necesarias palabras cuando el silencio no se calla. Date prisa, por favor, necesito que me encuentres. Deja las dudas acostadas en la cama; vuela, como si tus anhelos se hiciesen aire y recorriesen la distancia en un instante. Yo te espero. El tiempo se detiene cuando dos corazones se encuentran y comparten fantasías. No tengo prisa, pero por favor, no dejes de buscarme. Sería muy triste saber que te detuviste, agotada, y tus labios olvidaron el significado de mi nombre. Nunca te des por vencida, mi amor vale una vida caminando, y cuando lo encuentres sabrás que mereció la pena cada uno de los pasos que diste para traerme tu sonrisa.

José Francisco Aguilera López

Dos clásicos. José Antonio Santano

Nada mejor, en este tiempo de crisis generalizada, que un buen libro, o mejor dos libros, dos clásicos de la literatura universal de todos los tiempos. Un oasis representan, entre tanta vorágine, los libros “Un hombre acabado”, de Giovanni Papini y “W o el recuerdo de la infancia”, de Georges Perec, dos obras maestras que nos devuelven la fe en la literatura y en el hombre como creador de arte, ideas y pensamiento. Una vuelta a un humanismo depauperado por la desmedida ambición de los poderosos. Publicar en estos difíciles tiempos estos textos viene a confirmar que algunas editoriales: “Cálamo” en el primer caso y “Menoscuarto” en el segundo, apuestan por algo más que el simple beneficio empresarial –único objetivo de los grandes sellos editoriales-, es decir, afrontan el reto de competir en el mercado con productos de verdadera calidad literaria, un riesgo que difícilmente concurre en las más afamadas. “Un hombre acabado” es sin duda la obra maestra de Papini. 

Ha transcurrido mucho tiempo desde su primera edición (100 años), pero aún así es un libro imprescindible para entender la Europa del siglo XX. Papini es ese intelectual inconformista, renovador del pensamiento y las ideas transformadoras, representante de la vanguardia de su tiempo y, yo diría también, de nuestros días; escritor incansable y agitador de conciencias que supo, desde la libertad, crear un universo filosófico propio: «Queríamos trastornar la misma idea de la filosofía y dar al pensamiento las imágenes y el vuelo de la poesía; e inculcar en la poesía de los literatos una levadura, un fermento, una esencia de pensamiento […] y nosotros queríamos que fuera creadora (la filosofía) y que tomase parte en la obra de rehacer el mundo». George Perec es otro genio de las letras universales y “W o el recuerdo de la infancia” es una narración autobiográfica a través de dos relatos convergentes: la de una niño que crea una isla imaginaria llamada “W” y, por otro lado, los recuerdos vividos tras la Segunda Guerra Mundial y su posguerra, por ese mismo niño de ascendencia judía. 

Perec es un referente ineludible, uno de los grandes novelistas del siglo XX, y en este libro está presente como tal en cada una de sus páginas. En ellas sabe combinar las dos voces existentes para trasladarnos a una tierra imaginaria “W” unas veces, y otras, a la cruda realidad de los recuerdos infantiles. Y así, Perec escribe: «Pero la infancia no es nostalgia, terror, paraíso perdido ni Toisón de Oro, sino quizás horizonte, coordenadas a partir de las cuales podrían hallar sentido los ejes de mi vida». Con toda seguridad, dos clásicos de la literatura universal.

José Antonio Santano. Los reinos solares de Manuel Gahete

LOS REINOS SOLARES


Es un hecho incontestable que la poesía andaluza goza de una excelente salud. Y ateniéndonos a este premisa hay que reconocer que algunos nombres de poetas andaluces son ya imprescindibles en el panorama de la literatura española, por su calidad y su extraordinaria obra. Una de esas voces poéticas es la del cordobés de Fuente Obejuna Manuel Gahete. Su extensa obra así lo certifica. En el último año Gahete ha publicado cinco poemarios “El fuego en la ceniza”, “Motivos personales”, “La tierra prometida”, “Códice andalusí” y “Los reinos solares”. Ocupará nuestra atención este último, con el cual el poeta cordobés obtuvo el XXII Premio de poesía Ayuntamiento de Rincón de la Victoria “In memoriam Salvador Rueda”. La palabra es una luz cegadora, un vuelo a la más altas cumbres del sueño y sus abismos; una aventura hacia lugares ancestrales, mágicos y secretos que solo el poeta es capaz de alcanzar tras un largo camino. Gahete dedica este poemario a quienes sufren cualquier forma de violencia. El poeta concibe el poemario en tres apartados bien diferenciados: “el mármol y la sangre”, “la nieve y el fuego” y “el acero y el oro”. Desde siempre Gahete ha buscado en la palabra la belleza, de ahí su lenguaje cultista, por el cual cada vocablo está en el lugar exacto, medido, cuidado y mimado hasta el límite, deslumbrador como un diamante. Sin embargo, en este poemario Gahete ahonda en el verdadero significado de la poesía y busca, apasionadamente, otros caminos, otras formas con las cuales expresar la verdadera emoción y razón de existir, esa que nace en el corazón del hombre y permite –nos permite- sabernos seres humanos capaces de llorar o de reír, de sentir la herida ajena como propia. En “Los reinos solares” la mirada del poeta trasciende lo vivido en otro tiempo, justo donde el sol es el único reino existente.

Así en la primera parte (“el mármol y la sangre”) Gahete encarna todo el dolor humano hallado en las ruinas de la antigua ciudad ibero-romana de Ituci Virtus Iulia (hoy yacimiento de Torreparedones), también la misteriosa y sacra soledad de la cella colmada de exvotos y sueños:

 «Ituci Virtus Iuli se complace, 
/ deja granar el semen y la savia 
/ dispersas sobre el lomo de la bruma. 
/ Un ventalle de sol cruza su sombra […]
 Regreso de la cella donde Dea Caelesttis,
 / velando los misterios bajo lascas de arena,
 / pervive en el hechizo de su luz anicónica».
 Mas el poeta, dolorido, recorrerá aún Sagunto, Numancia, y será testigo en Farsalia de nuevas y numerosas muertes. En la segunda parte (“la nieve y el fuego”) el poeta, alarmado por la cruel realidad que le rodea nos alerta de la indolente actitud del hombre:
 «¡Será que respirando tan inhumano aliento, 
/ tanto tósigo amargo, tan podrecido polvo /
 nunca será posible que nazca el hombre nuevo!».
 Gahete deja para el final “el acero y el oro”, el temblor de la palabra que aviva el corazón y late apasionada en la búsqueda de la otra tierra, hermana siempre, de América:
 «Aquella fe imposible no se llamaba España
 / aunque España elanzara espíritus de cuerda 
/ colgados de la noche.
 / No se llamaba lluvia ni mar ni tempestades, 
/ no estaba construida sobre un nido de sueños. 
/ Aquella fe imposible de rojos gamellones 
/ era un grito implorante con el nombre de América». 
Gahete es voz y grito que recorre la tierra entera, lenta y profusamente, hasta alcanzar el más grande de los sueños: la fraternidad universal. De esta manera, “Los reinos solares”, viene a ser un poemario distinto, una obra de arte más, donde la palabra ocupa un lugar principal, conformando así un universo multicultural, en el que el mestizaje de creencias y dioses confraternizan hasta alcanzar la esencia misma de la existencia humana:
 «Hermano de tu hermano de sangre americana,
 / el máncer del olvido, delfín de una locura, 
/ despierta ya del sueño de ayer que hoy es mañana».
 Poesía auténtica en la voz del gran poeta andaluz Manuel Gahete.



Título: Los reinos solares

Autor: Manuel Gahete

Edita: Ayuntamiento Rincón de la Victoria, 2014.